El 9 de diciembre 2001

 

Estoy feliz de poder compartir con ustedes toda mi alegría y mis ansias de reunirme con mi querido Jean, después de un año entero de ausencia. Hay que destacar que este cúmulo de emociones coincide con el espíritu navideño.

Jean llegó a Quito, en Ecuador, el 16 de noviembre 2001. Será la estadía más larga en un solo sitio desde el inicio de su viaje. Un poco más y tendrá que pedir Visa como Residente !

El 24 de octubre Jean llega a Ciudad Colón, en la costa este de Panamá. Durante algunos días busca un barco que lo transporte a Cartagena, en Colombia. Como no encuentra nada, regresa a Ciudad de Panamá para tratar de conseguir una embarcación que lo lleve a Buenaventura, puerto situado en el océano Pacífico, al sur de Colombia. Tampoco allí obtiene un resultado favorable !

En todo ese tiempo, se le recomienda que evite viajar a pie en Colombia, por lo que decide tomar un avión hasta Cali, que no está muy lejos de la frontera con Ecuador. Deseaba caminar aunque sea un trayecto corto por los niños de Colombia, pero Jean es persuadido de evitar el transporte terrestre y menos aún la marcha a pie. Por segunda vez, toma un avión que lo deja en Ipiales, última ciudad en el sur de Colombia y marcha los 8 kilómetros que lo separan del Ecuador.

El 1ro de noviembre Jean escribe :

" Si tú supieras cuánta tristeza siento al no haber tenido la chance de caminar en tierra colombiana. Este país tiene una inmensa riqueza por sus paisajes magníficos, por la cultura colombiana y la herencia pre-colombina y sobre todo por su pueblo. Los niños colombianos deben estar seguros que tendrán un sitio especial en mis oraciones!"

Al llegar al Ecuador, Jean queda maravillado por los Andes y tiene que adaptarse al cambio súbito de temperatura. No es la primera vez que camina en las montañas… pues ya las atravezó en América Central, pero había llegado a pie y su cuerpo tuvo tiempo de adaptarse. Esta vez sin embargo, como viajó en avión, es diferente...se siente todo raro y agotado casi por nada (y claro, está a 2.820 metros de altura ! !) Se recupera rápidamente y escribe :

" Aquí la cultura es diferente. La gente es especial, muy bella y los niños lindísimos, con sus mejillas de carmín. Sus vestidos son diferentes y muy típicos. Las mujeres autóctonas son de talla pequeña y llevan unos simpáticos sombreritos, como nuestros abuelos en tiempos lejanos…, la música es también muy hermosa, con sonidos de flauta como en el Perú…En fin, es la música andina… te va a gustar mucho, estoy seguro…"

El pueblo quiteño recibe a Jean con los brazos abiertos y en poco tiempo hace amistad con un grupo de personas que lo ponen en contacto con los medios de comunicación y lo ayudan a preparar nuestro próximo encuentro y unos días de vacaciones…

Aparece en un canal de televisión con cobertura nacional y participa en una emisión muy popular de radio. No cesa de escribirme que nuestras vacaciones serán inolvidables y que todo estará listo a mi llegada. Ahhh !, como si yo no tuviera suficiente prisa desde ya ! !

Miércoles 28 de noviembre : un día que recordaré largo tiempo ! Estoy normalmente trabajando cuando recibo un correo electrónico de Chariot Carrier Inc, de Cálgary en la provincia de Alberta, que en el espacio "Objeto", dice :

"Chariot está feliz de poder participar", dando seguimiento de esta manera a una solicitud que yo había hecho a principios de noviembre para tratar de conseguir un nuevo carrito con ruedas para que Jean lleve sus pertenencias.

Raras veces en mi vida he estado tan contenta… tres horas después, en medio de mi alegría y mientras flotaba a 3 metros del suelo, recibo una llamada telefónica de Jean…desde Quito… ! ! !, no había escuchado su voz desde el mes de junio, cuando estaba en México.

Después del trabajo regresé a casa en Metro, como de costumbre ; pero podría haber sido en alfombra mágica, tanta era mi felicidad. Después de la cena, mientras respondía a mis mails, recibo otro de HH Brown Canada, incluyendo una fotografía del nuevo calzado concebido pensando en la marcha de Jean… y ofreciéndome un par de muestra para llevárselo a Quito.

Apenas dormí aquella noche. Me pregunto porqué…?

Ahora, a pocos días de mi viaje para encontrarme con mi "marchista preferido", quisiera decir a todos ustedes cuánto les agradezco por su apoyo, sus oraciones, sus pensamientos positivos y sobre todo por el cariño que nos prodigan. Jean se une a mí para desearles una "Feliz Navidad y un Venturoso Año Nuevo". Les ratificamos que nuestros pensamientos de amor y de paz están siempre con ustedes !

Hasta la próxima…

Luce