25 de enero de 2003

Queridos amigos!

Para empezar, quiero desearles un maravilloso año 2003, lleno de salud, felicidad, paz y prosperidad!

¡Cómo pasa el tiempo…! ya estamos a mediados de enero. Acabo de regresar de unas fantásticas vacaciones con mi caminante favorito, mi querido Jean. Esta vez nos encontramos en Chile y en Argentina. Cuando salí de Montreal, el 13 de diciembre, los días estaban angustiosamente cortos… salía a mi trabajo a oscuras en la mañana y regresaba a casa igualmente a oscuras en la tarde. Para compensar, me he saturado de sol durante los 24 hermosos días que pasé en el sur… temperatura cálida por no decir realmente caliente en algunos lugares. Regresé muy bien bronceada y en forma, lista para enfrentar el duro y helado invierno canadiense.

Bueno, qué pasa con Jean?  Pienso que nunca en su vida ha estado en tan buena condición! Antes de mi llegada, había caminado ya hasta Mendoza, en Argentina. No soportaba mi espera sin mucho que hacer en Santiago…, así que mejor era avanzar. Regresó en autobús para recibirme en el aeropuerto de Santiago y volvimos juntos de la misma manera a Mendoza. Para hacerlo hay que atravesar la formidable barrera de los Andes. Qué lugares magníficos! Es la segunda vez que tengo la oportunidad de admirar esta cadena montañosa; la primera vez el año pasado en el Ecuador y esta vez en la frontera entre Chile y Argentina. Cada vez me quedo maravillada, no puedo impedir sentirme minúscula frente a tanto esplendor y grandeza. Para trepar estas montañas, en el “Paso de Los Andes” (del lado Chileno), se construyó una carretera con 30 curvas en forma de bucles, “Las Caracolas”. La primera vez, Jean atravesó esa formidable barrera caminando. Luego, la ha cruzado 4 veces más en autobús. Captó  excelentes fotografías que pondré en el sitio apenas me sea posible, tan pronto haya terminado el registro de unas 500 fotos que me entregó para que las traiga conmigo a casa.

En Argentina visitamos la linda ciudad de Mendoza, limpia y tranquila. En Chile, estuvimos en “Los Andes”, Viña del Mar, Valparaíso y Santiago. Cada una de estas ciudades tiene su propio encanto y son muy diferentes una de otra. Como ocurrió en los dos encuentros anteriores, habríamos podido hacer mucho más turismo… hay tantas regiones maravillosas para conocer. Sin embargo,  como no nos vemos sino una sola vez por año, consagramos todo nuestro tiempo a simplemente “estar juntos”. ¡Tenemos tanto que recuperar!

Recibimos muchas invitaciones de gente linda que nos ofrecía su casa para albergarnos, compartir una comida o simplemente un apretón de manos y una conversación… desgraciadamente no hemos podido hacer seguimiento a  esos encuentros. Les agradecemos de todo corazón por su generosidad pero hemos dedicado nuestro tiempo a estar solos, juntos los dos… de una forma bastante egoísta, cierto es! , pero por favor, perdónennos…

Eso no quiere decir que les hemos olvidado, al contrario. El corazón de Jean es grande como el universo y deben estar seguros que cada uno de ustedes posee su propio espacio en ese corazón. En el transcurso de una velada completa, primero  degustando esos fabulosos mariscos de Chile y enseguida en el balcón de nuestro cuarto  de hotel, frente al majestuoso océano Pacífico, hemos hablado de ustedes. Jean hizo una retrospectiva de su caminata desde los primeros pasos… acordándose de una cantidad grande de personas que lo albergaron, alimentaron o simplemente lo encontraron. Él habló de ustedes con tanto afecto! Me quedé sorprendida de la amplitud de su memoria y le pregunté si se acordaría de todos al cabo de 10 años. Me hizo dar cuenta que  no apelaba a su memoria intelectual sino a la del corazón… y allí, nada se pierde.

El año 2003 se anuncia muy congestionado. Jean piensa atravesar desde el Brasil al África del Sur allá por los meses de mayo o junio. Además, flota en el aire el proyecto de  una película documental…y hay posibilidad de que hagamos nuestros primeros pasos en la redacción del tomo 1 de las aventuras de Jean… me ha hecho llorar contándome ciertas anécdotas…

Nuestros sinceros agradecimientos a los amigos del mundo comercial  por su soporte:

Compañia Minera SALDIVAR

NORANDA Chile Ltda

Kodak Chilena S.A.F.

Nike de Chile S.A.

Hernan Blaset Valenzuela (por un par de zapatos que fue bien recibido)

Una vez más, un maravilloso 2003 para todos

Hasta la próxima

Luce