Mayo 18, 2005

Queridísimos Amigos,

Grandiosas… ¡¡¡Grandiosas vacaciones en Egipto!!! ¡Nuestra quinta luna de miel en estos 5 años! La costa norte de Egipto fue ideal para nuestra estadía. Allí, el mediterráneo es de un turquesa luminoso y la arena de la playa es blanca y fina. No habiendo llegado aún la estación veraniega, la temperatura era fresca y la cantidad de turistas liviana. Fue perfecto para nosotros ya que teníamos mucho trabajo para terminar, revisando y corrigiendo la primera parte del primer volumen de la caminata de Jean a través de las Américas.

Guardamos la visita a la ciudad de Alejandría para el final de nuestras vacaciones, cuando nuestro trabajo ya haya acabado. Al principio estuvimos en Borg El Arab y después en Marsa Matrouh, un pequeño pueblo de vacaciones que los turistas no han descubierto aún, una lástima ya que el mar allí es espléndido. La ciudad en sí es típicamente egipcia y es un lugar soñado para un baño de exotismo!

Usualmente, cuando nos encontramos, Jean guarda su carrito deportivo en un lugar seguro. Primero porque no necesita todo su equipo de camping y también porque nuestro desplazamiento en ómnibus y otros medios se hacen más fáciles. En Marsa Matrouh, un periodista quien entrevistó a Jean estaba ansioso por fotografiarlo a él junto con su famoso carrito. Fue necesario sacarlo del sótano del pequeño hotel donde estaba guardado y luego de una seria desempolvada, fue imperativo inflarle las gomas para lograr una apariencia que bien valió la pena!

De vuelta en Alejandría, Roger, un muy devoto egipcio, nos dió la sorpresa de invitarnos a su casa donde su madre Laïla nos agasajó con platos típicos de Egipto, como la Molokheya, una deliciosa sopa preparada con hierbas.

A pesar que Alejandría alberga muchos tesoros históricos y contemporáneos para visitar, nosotros solo tuvimos tiempo para dos visitas: La Gran Biblioteca Pública, una maravilla arquitectónica, y el Citadel, situado aproximadamente donde estaba el Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del antiguo mundo.

Los egipcios son extremadamente acogedores. Apenas ven un extraño, saludan con un alegre “Bienvenidos en Egipto”, sea en árabe, inglés o francés. Jean sintió esta cordial bienvenida en todo su trayecto de ascenso por el Nilo. Apenas llegó a tierra Egipcia, en Aswan, fue contactado por los servicios de seguridad egipcios, quienes lo acompañaron todos los días durante todo el camino a Beni Suez, situada aproximadamente a 90 kilómetros al sur de El Cairo. Fue por momentos un poco cansador pero al menos se sintió protegido y pudo avanzar en paz. Se hizo muchos amigos entre la fuerza policial egipcia y aprendió a descifrar un par de palabras en árabe, suficiente para sus necesiddes diarias y una conversación liviana.

También se hizo amigo de varias familias egipcias. Cuando la gente se enteró sobre su caminata y su objetivo, lo invitaron a sus casas a comer y a dormir. Las diferencias de religiones no eran para nada importantes. Vivía con la gente y cuando llegaba la noche, luego de un largo día de trabajo, lo invitaban a fumar la shisha… a él que nunca fumó un cigarrillo… Jean prefiere el tabaco suave saborizado con manzanas, que huele deliciosamente bien. ¡Hasta yo pude probarlo durante nuestras vacaciones!

Los egipcios comparten alegremente lo que tienen, comida y chaï (té). Mientras caminaba por una carretera, una familia de campesinos invitó a Jean a compartir su almuerzo en el campo. A pocos kilómetros de El Cairo, visitó un centro para niños de la calle: La Asociación Egipcia para la Consolidación de la Sociedad, dirigida por la Sra. Samah Hussien y subsidiada en parte por fondos Canadienses.

En el Cairo, su Eminencia Joseph Jules Zerey, obispo de la iglesia Católica Griega-Melquita, lo acogió amablemente. Además de proveerle hospedaje y comida por 2 semanas, su Eminencia Zerey lo ofreció un nuevo par de zapatos. Jean también recibió zapatos para caminar de parte de la oficina de American Express en El Cairo. No solo eso… como la cámara de fotos 35mm que había recibido de parte de Kodak en Santiago de Chile había casi terminado su ciclo de vida, el Sr. Adel E. Armanios, Gerente de Ventas de Kodak en el Cairo le regaló una cámara digital. ¡A todos estos generosos benefactores, muchas, muchas gracias!

El 27 de febrero, Jean se alegró mucho por juntarse con un viejo amigo en El Cairo… un amigo de su vida previa en Granby… Claude Duhamel y su esposa Louise, de viaje por Egipto, habían planeado este encuentro hace ya algunos meses. Gracias a una feliz coincidencia, Jean estaba en el Cairo justo en el momento en que ellos llegaron. Fue un muy agradable encuentro que le trajo vientos de juventud! Jean les contó un resumen de su caminata a los viajeros del grupo, a su derecha pueden ver a su amigo Nabil, un egipcio que seguramente hacía de modelo para las pinturas del antiguo Egipto que podemos ver en los templos y en las “steles”, típicas piedras pintadas o escritas.

Aprovechó su estadía en la populosa ciudad de El Cairo para renovar su pasaporte en la embajada canadiense, donde fue invitado a dar una conferencia que fue apreciada…parece. También le habló a los Scouts de San Cirilo y a los alumnos de algunos colegios como el Colegio de la Madre de Dios y el de la Sagrada Familia (jesuitas). Visitó el famoso museo de El Cairo y en Giza el centro Ramsay Wissa Wassef donde se hacen unos increíbles tapices. ¡Es obvio que uno no va a pasar por Giza sin parar a admirar las pirámides y la Gran Esfinge! ¡Qué pequeños nos sentimos frente a semejante majestuosidad!

En ruta hacia Alejandría, en la carretera que bordea los pantanos, los pescadores arrojan sus redes.

En Alejandría, gracias a que su Eminencia Zerey lo presentó, Jean fue invitado a quedarse en el prestigioso Colegio San Marcos donde dió una conferencia a los alumnos. En camino a Marsa Matrouh, visitó El Alamein, un sitio de la 2º Guerra Mundial. ¡¡¡Tantas vidas desperdiciadas sin sentido!!!

Llega a Marsa Matrouh el 28 de marzo, donde se aloja en un pequeño hotel local para descansar un poquito antes de mi llegada, ponerse al día con su escritura, etc… Vuelve a Alejandría en ómnibus para darme la bienvenida en el aeropuerto el 6 de abril a la 1:05 de la mañana.

Me traje cientos de fotos para publicar en el sitio web… desde el 18 de Agosto del 2004 en Addis Abeba, Etiopía. Las fotos de Sudan son magnificas, aún habiendo sido tomadas con una cámara agonizante. Como seguro van a ver, la casi ausencia de fotos de la última actualización se compensa con creces con la abundancia de ésta!

Hasta la próxima…

Luce

Nota1: No olviden hacer click en los links (texto subrayado y/o de diferente color) ¡Van a encontrar fotos allí!

Nota 2: Si prefieren dejar de recibir esta comunicación, por favor mándenme un email diciéndomelo y yo los sacaré inmediatamente de la lista. Por otro lado, si desean recibirlo y cambian su dirección de email, también mándenme un email con su nueva dirección de email.

Nota 3: Muy a nuestro pesar no podemos contestar todos los emails que recibimos luego de la publicación de cada comunicación. Estén seguros sin embargo que leemos y guardamos cada uno de los emails que recibimos y que siempre estamos muy felices de leerlos! Continúen mandándonos  sus comentarios e impresiones… ¡Nos llegan al corazón y nos ayudan mucho!

Traducido al español por Mauricio Morea, Buenos Aires, Argentina.