18 de Agosto de 2009

Queridísimos amigos!

Como suele suceder cada vez que alguien querido se va luego de haber pasado con él un corto tiempo, Jean se siente muy solo después que su hijo Thomas Eric regresó a su casa en Alemania. El está ansioso de que su caminata termine de manera que pueda regresar a casa con sus seres queridos… verlos con regularidad… estrecharlos entre sus brazos.. Pero antes que él se permita este inmenso placer necesita completar su proyecto.

Mientras continua caminando por los exóticos parajes de las Filipinas, se pregunta sobre los aspectos climáticos de los países siguientes, porque después de las Filipinas, planea ir a Vietnam seguido por Camboya y Tailandia. Le envío por correo electrónico hojas de cálculo con los promedios de precipitación para varias ciudades donde planea ir y desafortunadamente sólo podemos notar que de Mayo a Setiembre son varios meses lluviosos, tiempo de monzones!

El piensa que la temporada de lluvias lo está agarrando ya en las Filipinas. Está lloviendo intermitentemente y las lluvias son algunas veces fuertes. Claro, la Madre Tierra necesita beber también pero Jean no está equipado para caminar bajo precipitaciones tropicales. Sus zapatos se arruinaron y los pies húmedos le traen muchos problemas.

Después de poco más de 644 Km. de Manila, el 5 de Abril, Jean cruza a la isla de Samar. Los paisajes son idílicos y aunque la gente del Estado está entre los mas pobres de los Filipinos, muestran sus hermosas sonrisas y parecen felices! Como en todas partes del mundo, los niños se ingenian sus juegos y los padres hacen lo mismo para accesorios con los medios a su disposición.

El 13 de Abril, cruza el puente que conecta la isla de Samar con la isla de Leyte y es aquí donde tiene que hacer una elección: se va hacia Cebu y deja las Filipinas por Vietnam o se mueve a la Isla de Mindanao. Con las hojas electrónicas con los promedios de precipitación y de clima que le envié antes, bosqueja varios planes de su ruta. Pero cuando camina hacia el sur, acercándose al Ecuador, nota que las lluvias son menos frecuentes y cargadas y que está entrando al sistema climático del hemisferio sur.

Desde Libagon el día 18, escribe: “Después de haber elaborado varios escenarios y habiendo obtenido información de diferente gente, pienso que seguiré esta ruta: cruzaré sobre el Mindanao y caminaré la ruta hacia Zamboanga. Desde ahí, debo abordar el ferry a Sandakan en Malasia, en la Isla de Borneo. Ahí, caminaré a lo largo del Norte de la isla de Este a Oeste y luego hacia Singapur y subsecuentemente a Indonesia. Se que viajar en Mindanao no es calurosamente recomendado pero no te preocupes. Después de consultar con mucha gente aquí, parece que las autoridades tienen control sobre estas áreas y no hay nada que temer.”

Por lo tanto, el 25 de Abril, duerme en la Estación de Policía en Carmen, el 29, en Jassan y el 3 de Mayo, en Ligait. El panorama continúa siendo muy exótico.

Poco después de Iligan un equipo de policías y hombres del ejército se turnan para escoltarlo mientras camina través de la zona que podría ser peligrosa. Se le une Jun Enríquez un defensor de la paz de la sociedad civil que facilita la colaboración entre una red diversa de asociaciones espontáneas ONGs de derechos humanos, justicia social, defensores de la paz, gobierno de transparencia responsable, temas ambientales y periodismo de prensa por la paz. Jun es también un hombre de prensa y tiene un programa diario en la estación de radio local en la Ciudad de Iligan y mientras camina los 17 Km. entre Linamon y Kauswagan; tiene una entrevista en vivo con Jean, compartiendo su experiencia e ideas acerca de la paz.

Admito haber estado un poco preocupada cuando leía reportes sobre esta parte de las Filipinas pero mi caminante me reconforta con su correo electrónico del 6 de Mayo: “Me dijeron que sería escoltado hasta la Ciudad de Zamboanga, situada en el borde septentrional de la península donde debía abordar el bote para Borneo. Toda esta gente preocupada por mi seguridad son de una increíble amabilidad. No me dejan dormir en los hogares de las familias. Debo pasar mis noches en las Estaciones de Policía.”

El 19 de Mayo, Jean deja las Filipinas por Malasia. Debido a la pandemia de la gripe A(H1N1), las autoridades de salud están vigilando cuidadosamente todos los ingresos al país. La Isla de Borneo evoca un poderoso exotismo. Ahí crecen plantas carnívoras y una de las principales industrias de la isla es el cultivo de árboles de palma para extraer “aceite de palma” de sus frutas. Jean descubre frutas que nunca ha visto y disfruta su delicioso sabor. Aunque el territorio no está muy poblado, los habitantes son muy amigables.

Es cálidamente bienvenido en Kota Kinabalu, la ciudad capital de la provincia de Sabah. Allí, se encuentra con Weng Kiong Yee quien lo invita a su ciudad natal, Miri, situada como a 15 días caminando.

El 6 de Junio, Jean deja Sabah para entrar a la provincia de Sarawak. Aunque las 2 provincias están en Malasia, los pasaportes son sellados en la frontera como si fuera otro país. Los Malasios nuevamente lo reciben con la mayor amabilidad. Camina por un único día y al otro lado del río está la frontera con el Sultanato de Brunei donde una encantadora familia lo recibe para su primera noche en el país.

Una vez más, un río a ser cruzado y está de vuelta en Sarawak donde la familia Idriss es su anfitrión por la noche. Tal como los Indios Americanos del pasado (Huron Iroquois etc.), los Ibanes, nativos de Malasia, tradicionalmente viven en “casas largas” y el Líder está siempre muy feliz de recibir extranjeros con gran cortesía.

El 11 de Junio, está de regreso en Brunei donde encuentra sus nuevos ángeles Kate y Alan, Australianos que son profesores en la capital, Banda Seri Begawan. Una breve reunión con los estudiantes de la Escuela Internacional, una visita informal con el Alto Comisionado de Canadá y las actividades en la capital están completadas. Brunei es también un país muy exótico con sus casas sobre pilotes, sus floreadas residencias y su extraña vegetación. La gente es feliz saludándolo en el camino.

El 18 de Junio, está de regreso en Sarawak donde no hay solo “casas largas” sino también “botes largos” que navegan en sinuosos ríos y que la gente llama “Express”. Celebra su llegada a la Ciudad Miri con Yee con quien se reunió previamente en Kota Kinabulu y quien le ofrece su hospitalidad durante su estadía. Yee lo presenta con el periodista Vincent Lo quien a su vez lo presenta con el señor Andy Chia, miembro del Parlamento Malasio y el señor Sebastian Ting quienes lo reciben con grandes atenciones y le brindan su asistencia para la promoción de su misión con la prensa.

Nuestros correos electrónicos empiezan a ser menos frecuentes porque camina en regiones donde el acceso a Internet es raro. Pero me permito unas pocas llamadas a su teléfono celular a través de Skype y es así como puedo actualizar la “página de ruta” de su sitio web. Durante nuestras llamadas, sigue diciendo que los Malasios de cualquier origen son extremadamente amables y complacientes: “Son realmente gente dulce y no hay ningún problema de seguridad aquí”.

El 8 de Julio, un amigo me envió por correo electrónico fotos de su estadía en Saratok y escribe: “Buena suerte en tu misión. Estamos muy orgullosos de ser parte de tu viaje”. Finalmente, el 15 de Julio, recibo otro correo electrónico dejándome saber que Jean está en Beratok y que le quedan solo unos 35 Km. antes de llegar a Kuching, la ciudad capital de Sarawak donde es ansiosamente esperado.

Hasta la próxima…

Luce

Nota 1: No olviden hacer clic en los links (texto subrayado y/o de diferente color). Encontrarán fotos allí!

Traducido por Lalo Eyzaguirre (Lima-Perú)